
Coca-Cola FEMSA, el embotellador más grande del Sistema Coca-Cola por volumen de ventas, reafirma su compromiso con el medio ambiente impulsando una sólida estrategia de sostenibilidad centrada en tres enfoques: agua, empaques y economía circular; y acción por el clima.
“A lo largo del año, avanzamos en iniciativas clave que generan un impacto de largo plazo en nuestras operaciones y comunidades, lo que nos permite crear el futuro en cada arista de la organización. Hoy en el Día Mundial del Medio Ambiente este compromiso está más vivo que nunca”, afirmó Rafael Ramos, Director Técnico y Cadena de Suministro de Coca-Cola FEMSA.
Agua
La estrategia de agua de Coca-Cola FEMSA comprende tres pilares: eficiencia, reabastecimiento y acceso. En cuanto a eficiencia, durante 2024, logró la meta intermedia de 1.36 litros de agua utilizada por litro de bebida producida. Este hito los convierte en líderes de la industria de bebidas.
Con respecto al reto de contribuir a mejorar el acceso al agua, implementa iniciativas de acceso, saneamiento e higiene. La meta es desarrollar soluciones innovadoras y forjar nuevas alianzas que contribuyan a mejorar las comunidades donde opera.
En cuanto a reabastecimiento, desde 2022, ha logrado reabastecer un volumen superior al 100% del agua utilizada para producir sus bebidas, a través de proyectos con enfoque en lugares de medio y alto estrés hídrico, en alianza con otros socios implementadores.
Empaques y economía circular
El objetivo de Coca-Cola FEMSA es contribuir a una economía circular a través de la innovación, con un enfoque en el diseño sostenible, reutilizar y reciclar empaques e implementar acciones para lograr que las operaciones desvíen 100% de sus residuos de vertederos.
Después la embotelladora busca aumentar aún más las tasas de recolección de PET posconsumo. A través de la red SUSTENTAPET, construye alianzas, amplía centros de recolección y fomenta la colaboración de las comunidades. Los esfuerzos continúan a lo largo de su cadena de valor, en 2024, se desviaron 99% de los residuos industriales de sus plantas de rellenos sanitarios. Además, 94% de las plantas embotelladoras y 7% de los centros de distribución están certificados en cero residuos.
El camino de la botella no termina con la recolección, sino que gana una nueva vida a través del reciclaje. En colaboración con socios e instalaciones propias, como IMER y PLANETA, crean la infraestructura necesaria para transformarlas en resina de PET reciclado de alta calidad. Con ello, se fabrican nuevas botellas lo que permite cerrar el ciclo de la economía circular.
Acción por el clima
Coca-Cola FEMSA reconoce la importancia y urgencia del reto que representa el cambio climático. Su compromiso parte del entendimiento de que este desafío global exige acciones colectivas y bien fundamentadas para mitigar sus impactos y, al mismo tiempo, fortalecer su capacidad de adaptación y de construir resiliencia frente a sus efectos.
“En Coca-Cola FEMSA contamos con un Comité de Movilidad Sostenible que impulsa la siguiente fase de nuestra estrategia de vehículos eléctricos. Hoy, además del compromiso de expandir nuestra flota eléctrica e integrarla en nuestras operaciones, utilizamos tecnologías para optimizar la planeación de rutas. Este enfoque sistemático reduce el consumo de combustible, evita emisiones de CO2e y, al mismo tiempo, mejora la seguridad vial”, concluyó Rafael Ramos.
Con estos esfuerzos equilibrados para mejorar la gestión de agua, robustecer la economía circular en sus operaciones y contribuir a mitigar los efectos del cambio climático, Coca-Cola FEMSA reafirma su compromiso para crear un futuro sostenible.

